martes, 25 de mayo de 2010

Manuel Granero



En mayo tenía que ser, ese mes trágico para la tauromaquia española, y valenciana. Corría el año 1922 y el día 7 del florido mes toreaba en Madrid el nuevo ídolo Manolo Granero, que a sus 20 años estaba considerado ya por la afición española como el número 1 de la torería, nada menos que el sucesor indiscutible de Joselito. El que iba camino de ser un virtuoso del violín, alumno aventajado del Conservatorio de Música de Valencia, y la providencia lo ungió con la gracia de un torero de raza, de época y de leyenda, premonitoriamente vestido de negro y oro, regaba aquella tarde con su sangre el albero de la primera plaza del mundo. Testigos -impotentes- de la tragedia fueron los diestros Juan Luis de la Rosa y Marcial Lalanda. El suceso conmocionó a España entera y dejó paralizada a Valencia. Pero los detalles de la mortal cogida los contaremos más adelante, después de evocar la brillante y corta vida del infortunado valenciano cuyo nombre y efigie quiso su ciudad natal perpetuar en placas y estatuas, quedando como héroe en coplillas, pasodobles y tangos.

Manolo Granero, que había nacido en Valencia el 4 de abril de 1902, pronto compaginó el arco de su violín con el estoque, debutando en Valencia como becerrista a los catorce años, con un resultado espectacular, aunque sería a partir de 1919 cuando su presencia en los ruedos empezó a llamar la atención.La alternativa, pues, no se hizo esperar. Fue el 28 de septiembre en Sevilla y en la Real Maestranza, actuando de padrino el Gallo y de testigo Chicuelo. La crítica se descubrió ante Granero, quien el 22 de abril de 1921 confirmaba su doctorado en Madrid. Ese año llevó a cabo una proeza, al superar todas las marcas establecidas hasta entonces y tomar parte en 94 corridas, por lo que la temporada de 1922 se presentaba para él bajo los más positivos augurios.


el 7 de mayo se anunció en Madrid en la cuarta corrida de abono y en la que sería su decimotercera corrida del año...mal numero para un torero que todo lo tuvo en contra ese aciago día.Granero salió vestido de torero de casa de su amigo el periodista valenciano Manuel Gómez Domingo (Rienzi), A Dolores Redondo, esposa del periodista Rienzi, aquella tarde le ocurrieron dos cosas que la dejaron perpleja. Como cada tarde que toreaba en Madrid Granero, ella se iba a la Iglesia del Buen Suceso a rezar por el torero. Allí le encendió un cirio para que no le pasara nada malo y se puso a rezar. A los pocos minutos el cirio se cayó violentamente al suelo y la mujer se llevó un desagradable sobresalto. Se asustó mucho y sintió que el corazón se le encogía. Dolores optó por regresar a casa y esperar allí el regreso del torero y de su marido. En el momento de entrar a su casa acababa de saltar al ruedo Pocapena. Al llegar allí se asustó aun más al comprobar que en el aparador del salón se había apagado sin causa aparente una lamparilla que le había puesto a la Virgen de los Desamparados antes de salir..Su banderillero Blanquet, que fue peón de Joselito y lo vio morir en Talavera, y después fue subalterno de Granero y también vivió de cerca la tragedia aquella tarde del 7 de mayo de 1922 en Madrid dijo que las dos tardes ambos toreros"olian a muerto".

Dicen que fue una muerte anunciada y que los últimos meses de su vida estuvieron llenos de malos augurios. Como por ejemplo que ese año de 1922 programaran en el Teatro Ruzafa de Valencia dos obras en el mismo cartel: “Granero Club” y “Pocapena”, dos palabras que unos meses antes de la muerte del torero estuvieron juntas en cartel.
Salió en quinto lugar 'Pocapena', del duque de Veragua, El avieso enemigo lo empitonó por el muslo derecho, suspendiéndole en vilo unos metros y arrojándole al suelo, «en donde -cuenta la 'Historia' narrada por 'ABC'-le tiró varios derrotes, uno de los cuales le estampó contra la barrera, cerca del estribo, y allí le volvió a cornear, con tan mala fortuna que le penetró un pitón por el ojo derecho, destrozándole la cabeza contra las tablas.“ Pocapena” y Granero estaban destinados a verse las caras, pues también le correspondió en el sorteo para la corrida anunciada para el 19 de agosto en Ciudad Real. El festejo se suspendió y al año siguiente “ Pocapena” viajó a Madrid.

El féretro fue portado a hombros por los miembros de la cuadrilla desde la plaza de toros a la estación de Atocha para su traslado a Valencia donde una imponente manifestación de duelo le espera en la ciudad de sus amores para rendirle el último tributo.
La llegada a la ciudad del Túria fue apoteósica,y ante un sentimiento popular jamás conocido fue trasladado a su última morada.

Pero esto no termina aquí...El 3 de noviembre de 1960 Manolo Granero había sido desenterrado y se había descubierto con estupor que su cadáver se conservaba incorrupto. La imaginación popular de los valencianos hizo el resto y convirtieron por unas semanas al torero violinista en “santo incorrupto”.
“Yo pretendía saber como se abría el mausoleo para en el futuro hacer algunos arreglos. No pensaba encontrarme con una caja de plata exactamente igual a la de Joselito. Los obreros llevaban más de tres horas intentando mover las piedras, y me pidieron permiso para levantar la tapa del ataúd. La sorpresa fue extraordinaria, pues pensaba encontrarme con un montón de huesos y vi allí aquella cara que era la suya, la misma que tenía amortajada al día siguiente de la cogida. A los obreros se les cambió el color de la cara. Palidecieron... Y yo me quedé muda,contaba Consuelo hermana del torero.No pude resistir y rompí a llorar. Mejor hubiera sido no verlo... ”.Lo cierto es que el hecho suscitó un gran revuelo en Valencia, tanto que la misma Iglesia valenciana presionó al Ayuntamiento de la capital para que se creara una Comisión que investigara lo ocurrido, pues toda Valencia quería elevar ya a los altares al pobre Manolo Granero. El médico forense municipal, un tal Luís Valls, reconoció que se trataba sin duda de un caso muy raro y singular, pues la incorruptibilidad de los cuerpos solía darse cuando estos eran enterrados bajo tierras calizas, pero este no era el caso.Días más tarde y tras interrogar una y otra vez a doña Consuelo se encontró una explicación científica y lógica a este inusitado suceso. Ella misma relató que el torero fue embalsamado varias horas más tarde de su muerte en la misma enfermería de la Plaza de Toros de Madrid, para que el cadáver fuera trasladado a Valencia de manera adecuada. El embalsamamiento fue realizado por los doctores Manuel Fritz y Enrique Slocker. Doña Consuelo Granero, dio aún mas detalles sobre el asunto, pues al parecer la familia tuvo que pagar por este trabajo nada menos que la cantidad de 7.500 pesetas de aquellos años, una cantidad desorbitada para 1922, por lo que hace pensar que estos dos doctores eran unos especialistas extraordinarios que hicieron su trabajo a conciencia.Así pues, con las explicaciones científicas que se dieron y que fueron publicadas en los periódicos locales, se fue apagando poco a poco el fulgor popular sobre la “santidad” del desafortunado Manolo Granero, que finalmente no fue proclamado “santo” por la Iglesia, pero el hecho en sí dejó pasmados durante unas semanas a toda Valencia. A pesar de todo, no deja de ser extraordinario que después de 38 años se mantuviera incorrupto e intacto el cuerpo del torero.

domingo, 23 de mayo de 2010

Évariste Galois


El caballero de la figura, con cara de niño y ademán serio, es, posiblemente, el más desgraciado, abandonado por la fortuna, con la vida más triste y corta de los hombres pertenecientes a la raza de grandes matemáticos que en el mundo han sido. Desde luego el calificativo de pobre le va estupendamente. Sólo vivió veinte años y aún así le dió tiempo a desarrollar y formalizar una de las ideas más brillantes y con más aplicación práctica de la historia de las matemáticas y, de paso, impulsar, ordenar y sistematizar el estudio del Algebra. Nos estamos refiriendo al concepto de Grupo. Hablamos de Evariste Galois.
Su vida fue, casi constantemente, una sucesión de desgracias, sinsabores y desengaños que hubieran impulsado al suicidio a cualquiera distinto de él. Vivió permanentemente al límite. Fue uno de los revolucionarios más activos de su tiempo, visitó varias veces la carcel y murió violentamente en un duelo, una de las formas más estúpidas de morir. Sin embargo, seguro que disfrutó de momentos de paz en los que se dedicó a estudiar, comprender y profundizar en lo que fue una de sus pasiones, quizá la mayor: las Matemáticas. Como persona sensible tuvo otras muchas que marcaron de forma permanente su vida: luchó contra la injusticia dentro de los campos político y académico, peleó contra las rígidas estructuras establecidas por la sociedad de su época y regidas por hombres mediocres, murió a causa de una mujer... Al final tuvo que ser uno de sus amigos el que publicara sus descubrimientos. La muerte le alcanzó antes incluso de que pudiera finalizarlos completamente. En resumen, vivió y murió a la altura de su genio.
Galois nació en Bourg-la-Reine en 1811, una comuna a las afueras de París, Hijo de una familia de políticos y juristas, fue educado por sus padres hasta los doce años, momento en el que ingresó en el Collège Royal de Louis-le-Grand, donde enseguida mostró unas extraordinarias aptitudes para las matemáticas. Siendo todavía estudiante del Louis-le-Grand, Galois logró publicar su primer trabajo (una demostración de un teorema sobre fracciones continuas periódicas) y poco después dio con la clave para resolver un problema que había tenido en jaque a los matemáticos durante más de un siglo (las condiciones de resolución de ecuaciones polinómicas por radicales). Sin embargo, sus avances más notables fueron los relacionados con el desarrollo de una teoría nueva cuyas aplicaciones desbordaban con mucho los límites de las ecuaciones algebraicas: la teoría de grupos.
Para entonces, la vida de Galois empezaba a estar teñida de un marcado tinte político. En julio de 1830 los republicanos se levantaron y obligaron a exiliarse al rey Carlos X.
. No obstante, el triunfo de los republicanos, entre los que se encontraba el joven Galois, fue aplastado por la llegada al trono de un nuevo rey: Luis Felipe de Orleans. Galois participó activamente en las manifestaciones y sociedades republicanas. Fue expulsado por ello de la École Normale. En la primavera de 1831, con apenas 19 años, Galois fue detenido y encarcelado durante más de un mes acusado de sedición, tras un desafiante brindis en nombre del rey. Inicialmente fue absuelto, pero volvió a ser arrestado por otra actitud sediciosa en julio y esta segunda vez pasó ocho meses en prisión.

Dos días antes de su muerte, Galois fue liberado de su encarcelamiento. Los detalles que condujeron a su duelo (supuestamente a causa de un lío de faldas) no están claros. Lo que queda para la historia es la noche anterior al evento. Evariste Galois estaba tan convencido de lo inmediato de su muerte que pasó toda la noche escribiendo cartas a su amigos republicanos y componiendo lo que se convertiría en su testamento matemático. En estos últimos papeles describió someramente las implicaciones del trabajo que había desarrollado en detalle y anotó una copia del manuscrito que había remitido a la academia junto con otros artículos.

El 30 de mayo de 1832, a primera hora de la mañana,Galois abandonó su habitación de la pensión Sieur Faultrier, en París, y se enfrentó en duelo de honor a un activista político llamado d'Herbinville, a las orillas de un estanque cercano. Allí Galois recibió un balazo en el abdomen quedando abandonado. Más tarde un transeúnte lo encontró y llevó al Hôpital Cochin, donde murió al día siguiente, despues de rehusar los servicios de un sacerdote. Catorce años después, los manuscritos que dejó para Chevalier fueron publicados por el matemático francés Joseph Liouville, naciendo de esta forma la rama, excepcionalmente fecunda, de la matemática conocida hoy por teoría de grupos. Sus últimas palabras a su hermano Alfredo fueron: «¡No llores! Necesito todo mi coraje para morir a los veinte años».

sábado, 22 de mayo de 2010

El fenómeno Kaplan.



Érase una vez un millonario editor norteamericano, Gilbert Kaplan, que siempre deseó dirigir la Sinfonía nº 2 "Resurrección" de Mahler desde que por primera vez la escuchó en vivo en1965.Tenía 23 años y ese día empezó su obsesión por esta pieza. "La mejor explicación que puedo ofrecer -ha dicho- es que yo entré en la sala siendo una persona y salí de ella siendo otra distinta. Fue un amor a primera vista". No fue hasta 1981 cuando empezaría a tomar clases de música y dirección de orquesta para poder realizar su sueño y darse el gusto de dirigir esta sinfonía, y vaya si lo consiguió. Se convirtió en el único caso donde un director de orquesta siempre ejecuta la misma obra en concierto. En 1987 graba la "Resurrección" con la London Symphony, y se convierte en el disco con música de Mahler más vendido de la historia. Desde entonces ha paseado esta Sinfonía por todo el mundo, dirigiéndola a más de 60 orquestas.En 2002 la grabaría con la Filarmónica de Viena.

El New York Times en 2008 informó que los músicos de la filarmónica de N.Y. se habían quejado de su reciente actuación y que no debería permitirse más esta lamentable y triste farsa,también la revista Private Eye afirma que solamente se le ha dejado dirigir previo pago de grandes cantidades de dinero.

Lorin Maazel en aquel momento director titular de la filarmónica de N.Y. recibe las quejas de los músicos pero hace oídos sordos.. lo triste es que tuvieran que ser los propios músicos y en particular el trombonista David Finlayson quien desmontó el fenómeno Kaplan,después de 20 años...

"Su mejor estilo de dirección es incompetente y el peor es de risa" afirmaron los miembros de la filarmónica.

En definitiva un mito construido entre las gerencias de las grandes orquestas, complices de un impostor que gracias a sus "donaciones" hizo su sueño realidad,en mi opinión sin malicia.¿quien permitió esto tanto tiempo? ¿que pensaban los directores profesionales? poderoso caballero es Don Dinero.


El 18 y 19 de marzo de 2010 interpreté esta sinfonía con la Sinfónica de Bilbao bajo la batuta de Günter Neuhold,con partituras editadas por Kaplan.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Los niños heroes de Chapultepec.




En una de mis visitas a Mexico D.F. me llamó la atención sobremanera la avenida "niños heroes" por su nombre ,ya que despues en Monterrey y otras ciudades se volvia a repetir a modo de homenaje,pero ¿a quien?.



En la Batalla de Chapultepec de la Guerra de Intervención Norteamericana, los Niños Héroes, fueron seis cadetes militares, todos entre 13 y 20 años de edad, quienes fallecieron defendiendo el Castillo de Chapultepec del ejército estadounidense que invadía México, el 13 de septiembre de 1847.




Durante la guerra declarada a México por Estados Unidos con el fin de obtener los territorios de Alta California y Nuevo México, el ejército estadounidense, bajo el mando del General Winfield Scott, atacó el Castillo de Chapultepec donde se encontraba situado el colegio militar.
Los jóvenes cadetes, niños y adolescentes casi todos, que formaban el batallón a cargo de Nicolas Bravo, dieron muestra de valentía al resistir la agresión y peleando inclusive cuerpo a cuerpo.
Sin embargo al final, los norteamericanos tomaron el castillo.
Sus superiores les habían ordenado que se retiraran, pero los cadetes, en lugar de obedecer, resistieron a los invasores hasta la muerte.


El último sobreviviente de los niños cadetes, saltó del Castillo de Chapultepec envuelto en la bandera mexicana para impedir que el enemigo la obtuviera.


Los cadetes, son honrados por un monumento a la entrada de Bosques de Chapultepec y tanto la descripción Niños Héroes como los nombres individuales de los cadetes son comúnmente inspiración para los nombres de calles, plazas, y escuelas en todo el país.


Al final de la guerra, México fue derrotado y perdió la mitad de su entonces territorio, superficie similar a su tamaño actual (2 millones de kilómetros cuadrados, que incluían a los actuales estados de California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Colorado y Utah).

lunes, 17 de mayo de 2010

Pepito Arriola




¿Quién es responsable de la
historia de Pepito Arriola? ¿El destino? ¿La siniestra
trayectoria del pasado siglo XX?
¿Quién se acordará de él? Fue la leyenda viva
más importante de la música española. Nadie
subió tan rápido y tan alto, y nadie tampoco
desapareció en la bruma del olvido con la facilidad
que le sumió a él.



Pepito Arriola dejó pasmada a la sociedad
de su tiempo a los tres añitos. Corría 1899
y el monstruito había nacido en Betanzos, Galicia,
en diciembre de 1895 y el primer pasmo
se produjo entre el Ateneo de Madrid y el Palacio
Real. A partir de ahí el mundo entero.

Los únicos oídos
que decidían en el misérrimo panorama
musical español eran los de la reina
Cristina. Le dan un puñado de dinero
y lo mandan a Alemania. Ésa va a
ser su gloria y su desgracia, porque la
vida de Pepito Arriola seguirá el terrible
devenir de Alemania en el siglo
XX. Actúa ante el káiser Guillermo II,
que le da títulos y honores y nada menos
que una mansión en Mecklenburg.
Se le nombra hijo predilecto de
Leipzig y apenas ha pasado de los 13
años. Luego el mundo entero. En San
Petersburgo el zar Nicolás le colma de
agasajos y es sabido que a duras penas
se libra de ser magullado por el selecto
auditorio ruso que quería tocarle como si
se tratara de un milagro. Estados
Unidos, el Metropolitan y el Carnegie
Hall,Londres, Albert Hall y la
consagración definitiva en La Scala de
Milán en 1912. Su madre le asegura las manos
en cien mil dólares, lo que corresponde a diez
mil dólares por dedito.
Trabajará con Strauss,Nikish y Furtwängler,actuaría con la filarmónica de Berlín, poca
broma, en la cima de la cultura musical germana.
A los conciertos de
Pepito Arriola asistirán Hitler y Goebbels y
Goering, que se sepa, y tocará para la División
Azul española.
A Pepito Arriola le agarraron
los rusos, pasó las represalias de la época, tocó
lo que pudo y volvió a España en 1946 convertido
en un juguete roto. Dio dos conciertos
en Barcelona, uno en el Palau, un domingo
de abril por la tarde, todo el programa era
Schumann.

Al año siguiente en el Casal del Metge
la integral de Preludios de Chopin
y Debussy, una pasada de exhibición que
apenas mereció ecos en la prensa.
Pepito Arriola, ya maduro,
es decir, el derrotado José Arriola, interpreta
a Chopin y Debussy en Barcelona ante
el Caudillo.

Lo cierto es que lo último que
querían encontrarse en Barcelona era al pianista
del nazismo, interpretando en el Palau
el recital de sus fastos con el Reich.
En el fondo, reconozcámoslo, lo patético
del intérprete, del cantante, del actor, es que
no deja de ser un criado del poder. Sólo sobrevive
a él si sabe desengancharse a tiempo. No
es una cuestión de talento artístico, sino de
astucia política.Murió olvidado en Barcelona en 1954.

domingo, 16 de mayo de 2010

Lucrecia Bori


Lucrecia Bori "La reina del metropolitan"


Lucrecia Bori fue una soprano española nacida en Valencia el 24 de diciembre de 1887. Su nombre completo era Lucrecia Borja González de Riancebo, pero en los comienzos de su carrera la cantante Emma Calvé le sugirió que cambiara su apellido por el más “italiano” de Bori.


En 1903 debutó en el Teatro Adriano de Roma en el papel de Micaela, de la Carmen de Bizet. A continuación actuó en Piacenza, Varese y Génova.
Lucrecia Bori comenzó a alcanzar cierta reputación tras actuar en el Teatro del Châtelet de París y cantar, en el Teatro de San Carlo de Nápoles, Madama Butterfly de Puccini.
Intervino durante varias temporadas en el Teatro alla Scala de Milán, cantando en El matrimonio secreto de Cimarosa, El caballero de la rosa de Richard Strauss y en Romeo y Julieta de Gounod.
En noviembre de 1910 hizo su presentación en el que sería a partir de entonces, “su teatro” el Metropolitan Opera House de Nueva York. La obra con la que se presentó, junto al tenor Enrico Caruso, fue Manon Lescaut de Puccini,con dirección de Toscanini.


Bori contaba una anécdota acaecida antes del estreno. En la función "lucía trajes nuevos que me había hecho expresamente en París", dijo Bori. "Me costaron una fortuna, se lo puede imaginar. Después del ensayo general con vestuario todo el mundo vino a felicitarme. De pronto, Puccini se presentó con una taza de café. "Bori, me dijo, ha salido todo perfecto. Lo único es que en el último acto, cuando Manon está hambrienta y sin nada que llevarse a la boca, su traje parece demasiado limpio. Entonces derramó la taza de café sobre mi vestido".


En el metropolitan cantó desde 1912 hasta 1936, ¡veinticuatro años nada menos! Tras su despedida como cantante fue la primera mujer que entró a formar parte de la dirección del Met, en el que inició un proceso de apertura a nuevos públicos: sesiones para niños y aficionados de bajo nivel adquisitivo.


Lucrecia Bori movilizó Nueva York por Valencia.


El elegante teatro de la calle 43, a pocos metros de Times Square, se llenó de glamur en aquella noche de gran gala musical. No faltó la burguesía financiera de Nueva York y no faltaron los buenos aficionados a la ópera. Porque la causa era noble pero el cartel magnífico. De modo que a la llamada de la voz de Victoria de los Ángeles, y de la prodigiosa calidad musical de José y de Amparo Iturbi nadie se podía negar.


Los llamamientos de solidaridad con Valencia se habían extendido, en el otoño de 1957, por todo el mundo. Y encontraron eco en los Estados Unidos. Lucrecia Bori, que el día de la riada volaba de París a Londres, se enteró de la tragedia de Valencia a través de su familia valenciana. Cuando llegó a Nueva York tenía un cable de los Iturbi, asentados en California. No fue difícil que se movilizaran las voluntades. Victoria de los Ángeles, la gran voz emergente de España en los mejores escenarios del mundo,más Pepe y Amparo Iturbi, los pianistas valencianos que tanto crédito tenían en Estados Unidos, fueron los protagonistas del concierto benéfico.


Lucrecia Bori en persona, en el mes de junio de 1958, fue a Valencia e hizo entrega al alcalde, Tomás Trenor, del talón con los 50.000 dólares recaudados en la gala musical,de ese modo, pudo cumplir su sueño rendir un último tributo a la ciudad de Valencia que le vio nacer y que en octubre de 1957 había sufrido tanto a causa de la grave riada.


El 14 de mayo de 1960 murió en Nueva York de un derrame cerebral. Sus restos fueron trasladados a su Valencia natal donde hoy reposan.


Sarah Bernhardt




El célebre autor Mark Twain afirmó de forma categórica que existían cinco tipos de actrices: las buenas, las malas, las regulares, las grandes y Sarah Bernhardt. Oscar Wilde escribió "Salome" inspirado por ella, e incluso Sigmund Freud situó un retrato suyo en la entrada de su consultorio para recibir a sus atormentados pacientes.Considerada la mejor actriz teatral de todos los tiempos.

El estilo de actuación de Bernhardt se basaba en la naturalidad. Detestaba profundamente las viejas normas del teatro francés donde los actores declamaban histriónicamente y hacían gestos sobreactuados. Rompió con todo lo establecido profundizando en la psicología de los personajes. Estudiaba cada gesto y cada entonación del texto que debía decir buscando la perfección natural sin que se notara ningún tipo de artificio. Destaca en su arte la representación de grandes heroínas de tragedia o reinas, siempre huyó de la sobreactuación y de la afectación. Son famosas sus escenas de muerte, en las que en vez de según sus propias palabras, "ofrecer toda una retahíla de patologías" tales como estertores, toses, gemidos agónicos, profundizaba en el acto de morir desde el punto de vista psicológico y sentimental.
Es cierto que Sarah Bernhardt poseía un ataúd y que solía dormir dentro de él.Existe la leyenda de que se le compró un amante aficionado a lo macabro, al igual que el cráneo que tenía sobre la mesa —regalo de Víctor Hugo—, pero la realidad es que el ataúd lo compró ella misma ya que sentía una fascinación especial por los temas fúnebres.
Llegó incluso a dejarse fotografiar metida en este y haciéndose la muerta. Las fotografías se comercializaron y tuvieron un gran éxito. Hoy en día todavía se pueden encontrar en mercados de antiguo o en colecciones privadas.

Viajaba llevando consigo parte de sus posesiones y acompañadade varios perros, gatos, pájaros, tortugas, monos e incluso leopardos, leones y caimanes. La caravana con todas sus cosas parecía más bien la de un circo que la de una actriz de teatro.

Sarah Bernhardt fué galarnonada con la Legión de Honor, la más conocida e importante de las condecoraciones francesas, en 1914.
A pesar de haber sufrido la amputación de una pierna en el año 1915 tras un accidente, siguió actuando hasta un año antes de su muerte. El 26 de marzo de 1923 fallece la célebre actriz Sarah Bernhardt a los 79 años. Mas de 150.000 personas participaron del cortejo hasta el cementerio, al lado de su mayor admirador Marcel Proust. Su cuerpo descansa en el cementerio Le Pere Lachaise de París.
Sarah Bernhardt tiene una Estrella en el Paseo de los Famosos (Walk of Fame de Hollywood), en el nº 1751 de Vine Street.